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Edward De Bono. El pensamiento creativo.

La mayor√≠a de los ejecutivos, muchos cient√≠ficos y casi todos los diplomados de las escuelas de comercio creen que si uno analiza los datos, obtendr√° ideas nuevas. Lamentablemente, esa creencia es totalmente err√≥nea. La mente s√≥lo ve lo que est√° preparada para ver. Analizar datos permitir√° al analista seleccionar de su repertorio de viejas ideas aqu√©llas que podr√≠an servirle. Pero analizar datos no produce nuevas ideas. Si queremos una idea realmente nueva tendremos que ser capaces de generarla en nuestra propia mente, con creatividad, y luego compararla con los datos.”

No se le puede pedir a una persona que tenga una idea brillante. Pero s√≠ se le puede insistir en que haga un esfuerzo creativo.”

Muchas personas creen que la disciplina, la estructura y la formalidad no son compatibles con la creatividad. Esto se debe a que se han acostumbrado a pensar que la creatividad consiste en liberarse de todas las restricciones para dedicarse a dar vueltas, con la esperanza de que tarde o temprano les llegue la inspiraci√≥n. Sin estructura y disciplina todo se reduce a una agitaci√≥n generalizada que, ocasionalmente, puede producir algo conveniente. La estructura y la disciplina incrementan la eficacia de cualquier proceso.”

Una hipótesis es una suposición o una especulación. Esto tiene varios méritos. Proporciona un marco de trabajo para observar la información y así se puede empezar el descubrimiento de datos inadvertidos hasta entonces. Además, la hipótesis nos proporciona algo en función de lo cual trabajar, ya que debemos probarlo o negarlo.

La creatividad desempe√Īa un papel importante en la construcci√≥n de una hip√≥tesis. Si no hay creatividad s√≥lo podemos usar conceptos est√°ndar. La ciencia ha sufrido un considerable retraso debido a la difundida creencia de que los cient√≠ficos s√≥lo tienen que ser buenos analistas, ignorando la necesidad de construir hip√≥tesis creativas. La parte negativa de esta cuesti√≥n se vincula tambi√©n a la hip√≥tesis. Sin una hip√≥tesis, estamos perdidos. Pero cuando la tenemos suele suceder que nuestra mente se cierra a otras posibilidades. S√≥lo tenemos en cuenta los datos a trav√©s de la hip√≥tesis.

Supongamos que tenemos la m√°s razonable de las hip√≥tesis. Al principio, buscamos pruebas para corroborarla; pero una vez confirmada, tratamos de destruirla para seguir avanzando. Se supone que las hip√≥tesis son razonables. Pero cuando tenemos una de estas hip√≥tesis ¬ęrazonables¬Ľ, s√≥lo podemos mirar los datos a trav√©s de esa ventana. Por eso los cambios de paradigma suelen producirse tan lentamente. A veces, podemos acceder a los datos antes del cambio de paradigma. Pero los hemos examinado a trav√©s de la vieja hip√≥tesis y eso los ha esterilizado. Por eso es conveniente tener varias hip√≥tesis ‚ÄĒaunque algunas puedan parecer insensatas‚ÄĒ, a fin de considerar los datos de diferentes maneras. Para generar estas hip√≥tesis paralelas y alternativas tambi√©n es necesaria la creatividad. Hay necesidad de reflexionar mucho, de conjeturar y de crear hip√≥tesis.”

La frase ¬ęes igual a¬Ľ parece inofensiva pero es un arma poderosa para matar ideas; significa que no es necesario prestar atenci√≥n alguna a la idea o dedicarle tiempo de pensamiento, porque no es nueva. No se ataca la factibilidad o el valor de la idea. De hecho, muchas veces se reconoce que la idea es buena; pero lamentablemente, es igual a otra ya existente. He asistido muchas veces al espect√°culo del devastador efecto de esta sencilla observaci√≥n, cuando se pronuncia en una reuni√≥n para matar algunas ideas muy buenas. Es dif√≠cil defender una idea de este comentario.

A veces, la frase es usada honestamente, porque la persona que dice ¬ęes igual a¬Ľ es aut√©nticamente incapaz de percibir la diferencia entre la idea propuesta y la existente. Pero casi siempre se usa deshonestamente, porque todo el mundo sabe que la manera m√°s sencilla de librarse de una idea nueva es diciendo que no lo es.

Ahora bien, si nos desplazamos a un nivel de concepto lo suficientemente amplio, en ese nivel es posible decir que muchas ideas se parecen entre sí. Por ejemplo, un caballo es igual a un avión porque ambos sirven para desplazarse de A a B. Una tarjeta de crédito es igual a un cheque, porque ambos inventos bancarios son maneras de pagar cuentas sin usar dinero en efectivo. Muchas ideas importantes y valores nuevos se perderán si nos permitimos el uso de esta peligrosa frase.

Por lo tanto, si est√° buscando ideas nuevas, no use ni admita que otros utilicen la expresi√≥n ¬ęes igual a¬Ľ. Si una idea le parece similar a otra existente, ¬ęf√≠jese en la diferencia¬Ľ (uno de los m√©todos para conseguir movimiento). Aunque la diferencia sea s√≥lo del uno por ciento, concentre su atenci√≥n en ese uno por ciento.”

Siempre he preferido referirme a las t√©cnicas del pensamiento lateral denomin√°ndolas ¬ęherramientas¬Ľ. Un carpintero tiene una serie de herramientas (martillo, serrucho, cepillo, torno, cincel, taladro, etc√©tera), y las usa seg√ļn sus necesidades. No posee una secuencia fija de pasos a seguir. Cuando el carpintero adquiere experiencia con herramientas, sabe c√≥mo usarlas. Siempre he desconfiado de los programas de ense√Īanza que especifican detalladamente los pasos que los alumnos deben seguir. Esto causa muy buena impresi√≥n en el aula, pero cuando el alumno tiene que trabajar olvida la secuencia y se pierde. Pero si, por el contrario, no existe una secuencia fija, uno usa las herramientas como m√°s conveniente le parece. Quiz√° la secuencia elegida no sea la mejor posible, pero para la persona que est√° trabajando resulta eficaz.

El aspecto m√°s importante de la ense√Īanza y del dise√Īo de programas es que la materia debe ser simple y de uso pr√°ctico. Esto es algo que olvidan con frecuencia aquellos profesores que tratan de elaborar un m√©todo de impresionante complejidad pero de aplicaci√≥n tambi√©n compleja. A m√≠ me interesa mucho m√°s la ¬ęsimplicidad poderosa¬Ľ.”

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SINOPSIS

Edward De Bono demuestra en esta obra que referirse al pensamiento creativo no es ninguna utop√≠a: en el fondo, las herramientas formales de la creatividad se basan en la l√≥gica de los sistemas de autoorganizaci√≥n, lejos del modelo ¬ęfantasioso¬Ľ al que nos han acostumbrado ciertos investigadores con sus teor√≠as. Los m√°s de veinticinco a√Īos de experiencia, investigaci√≥n y reflexi√≥n de su autor lo convierten en un libro fundamental para los que deben utilizar el pensamiento creativo en su vida cotidiana.”

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