Thomas Gordon. Maestros eficaz y técnicamente preparados.


"Cuando una persona es capaz de sentir y comunicar aceptación auténtica de otro, posee la capacidad de ser un agente eficaz de ayuda. La aceptación de otro, tal como es, es un factor importante para propiciar una relación en la cual la otra persona pueda crecer, desarrollarse, llevar a cabo cambios constructivos, aprender a resolver problemas, moverse en dirección de la salud sicológica, volverse más productiva y creativa y desarrollar al máximo su potencia. Es una de esas paradojas simples pero hermosas de la vida: cuando una persona siente que es verdaderamente aceptada por otra tal como es, entonces se siente libre para empezar a pensar sobre cómo quiere cambiar, cómo quiere madurar, cómo puede ser diferente, cómo puede ser más de lo que es capaz de ser."


"Los alumnos quieren ser escuchados y comprendidos con respeto. Los maestros que emplean el sarcasmo, la agudeza y los desvíos, enseñan a los alumnos a irse con sus problemas a otra parte. Los alumnos se olvidan de estos maestros como agentes de ayuda y, desafortunadamente, también como personas en las que pueden confiar y con las que pueden llevar una relación."

"La resistencia contra el aprendizaje es casi invariablemente una indicación de que el alumno ha encontrado algún tipo de problema en su vida que está interfiriendo en ese momento con su capacidad para funcionar en el área de enseñanza-aprendizaje. En estas ocasiones, el trabajo del maestro, más que castigarlo por tener un problema, consiste en ayudar al alumno a regresar a la función de aprendizaje lo más rápidamente posible."

"La mayoría de los administradores escolares y maestros dicen que una de las metas primordiales de las escuelas debería ser fomentar la responsabilidad y la madurez de los alumnos. Estas son cualidades esenciales de los deseos de la sociedad. “La educación para formar ciudadanos responsables” ha sido proclamada por los educadores durante décadas como una función importante, si no es que la más importante, de las escuelas.

Abrazar un ideal así, en abstracto, no hace que este suceda. Mientras las escuelas continúen dependiendo fuertemente del poder y la autoridad de los adultos, los jóvenes no serán ni responsables ni maduros. Controlar y dirigir a los chicos y jóvenes mediante el empleo del poder, a través del castigo o las amenazas de castigo y de las recompensas y la privación de ellas, roba a los chicos la oportunidad de ser responsables. Los mantiene encerrados en la dependencia y la inmadurez.


Necesitamos reiterarlo una vez más: a los alumnos, o para el caso, a los adultos, se niega la oportunidad de actuar responsablemente cuando se les coacciona para que se comporten de una manera determinada. Hacer algo por miedo al castigo es tan diferente de la autorresponsabilidad como lo es la noche del día, el blanco del lo negro. Si a un alumno se le impide comportarse de alguna manera que hace que el maestro no pueda enseñar, sencillamente porque le teme al castigo, por cierto no se está comportando de manera responsable o por consideración a las necesidad des de otro ser humano."

"La esperanza de las escuelas no estriba en la reducción del volumen de conflicto; la diversidad de su población hace que esto sea totalmente irrealista. La eficacia de las escuelas, y posiblemente hasta su supervivencia, depende de la capacitación de las personas en habilidades y métodos para resolver constructivamente los conflictos. Las escuelas necesitan nada menos que una revolución en el manejo de los conflictos, la resolución constructiva de los conflictos inevitables para que cada quien pueda satisfacer sus necesidades y, en consecuencia, pueda desarrollar todo su potencial."

"El mayor daño que los maestros hacen a los alumnos es apresurarse a protegerlos contra sus problemas, negándoles así una experiencia crucial: en enfrentarse a las consecuencias de sus propias soluciones."

© ALFONSO DEL CORRAL